miércoles, 15 de julio de 2009

La ley es ser lo que tú quieras ser...

Juan Salvador Gaviota representa la perfección como fin último de la existencia que puede ser alcanzada por todo ser humano. Llegar a la perfección significa estar en contacto pleno con la esencia que tiene cada elemento del cosmos y por ende, es un encuentro con el universo, con Dios.


La perfección es expresada a través del libre pensamiento y para ello la condición sine qua non es partir del auto descubrimiento y de la observación reflexiva del mundo que nos rodea. Ser libre significa existir conscientemente y vivir en armonía con lo que es propio del ser y de la naturaleza.

Juan Salvador Gaviota entendió que no es necesario un gran esfuerzo para lograr lo deseado sino dejar fluir el caudal interno que cada uno tiene y que le proporciona el control de su mundo exterior. La consciencia es superior al ser y surge espontáneamente, no se puede ser lo que no se es. No se puede ir en contra de sí mismo

Juan, en cada giro le imprimía a su vida un nuevo sentido, una nueva dirección, una meta, un nuevo logro por alcanzar, una ventana abierta para descubrirse como ser ilimitado, dueño y responsable de su propia existencia.

El ser pasa a la eternidad cuando entiende y acepta que no tiene fronteras que lo limiten y le impidan ser.

Todo ser dentro del cosmos tiene un rol que cumplir para sí mismo y en correspondencia con los otros.

La ley última consiste en ser, en vivir libre de ataduras. La libertad radica en las ideas y se es libre en la medida en que hay un control interno y externo del mundo.

El mundo se concibe desde la percepción interna de lo que nos rodea. Volar alto significa eliminar toda creencia, todo impedimento que impidan dar y disfrutar lo que somos, al liberar el pensamiento se libera el cuerpo y todo fluye en un orden natural.

Para alcanzar la perfección, Juan generó un movimiento que comenzó primero por él, teniendo períodos de avance y retroceso que fueron su compensación al final del camino, el cambio, los giros, los tropiezos junto con la observación de lo que lo rodeaba fueron el espejo que le permitió avanzar hacia su realización.

La invitación es a generar nuestro movimiento interno y propiciar un bumerán indetenible.

La ley es ser lo que tú quieras ser….

Yerly Herrera


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